miércoles, 11 de agosto de 2010

Entrevista del periódico "El País"


Piel dorada por las horas disfrutadas en las playas de Ibiza, Formentera y las islas griegas, la misma sonrisa de siempre y el pelo ensortijado por levantarse de una buena siesta de dos horas, a 7.000 metros de altura y camino de México para disputar un partido amistoso con la selección campeona del mundo. "Venga, maqui, que aún puedo dormir un poco más", suelta Gerard Piqué (Barcelona, 1987), que se ha puesto de nuevo el chándal de España antes que el del Barcelona tras regresar de las vacaciones. Lo mismo le da. Él lo que quiere es ganar.

Pregunta. Sus amigos dicen que, tras eliminar en las semifinales a Alemania, anticipó con algún mensaje que serían campeones del mundo. ¿Es cierto?
Respuesta. Sí, alguno. ¡Anda que si llego a fallar! Pero tuve ese presentimiento porque el juego de Holanda nos favorecía más que el de Brasil o el de Argentina, por ejemplo. Era una oportunidad única en la vida que no podíamos desaprovechar. Y no pensaba dejarla pasar.

P. ¿Qué les dijo Vicente del Bosque antes de la final?
R. Que planteáramos el partido normal, que era un encuentro más. Y, sobre todo, insistió varias veces en que acabáramos con 11, que en las finales no te pueden expulsar. Luego, marcó Iniesta y tuve claro que ya estaba, que el título era nuestro. Y que era justo porque fuimos el equipo que intentó plantear el mejor fútbol. Es verdad que no siempre nos salieron partidos redondos, pero eran duelos a vida o muerte: ganar o para casa.

P. Cuando se mira en el espejo, ¿piensa qué es campeón mundial?R. Pienso que no estoy mal... No; en serio, nunca lo pienso. Tampoco cuando me levanto de la cama o voy a dormir. Yo me despierto predispuesto a disfrutar del día. Que soy campeón ya me lo recuerda la gente por la calle. No me quejo, ¿eh? La verdad es que la fama solo me molesta cuando no me dejan comer tranquilo en un restaurante. Pero por la calle no me importa nada que me paren. Intento que todo el mundo disfrute del momento tan especial por el que pasan la selección y el Barça. Aunque a veces es exagerado.

P. ¿Es usted feliz?
R. Sí, muy feliz. Pero ya lo era antes de ganar el Mundial o de jugar en el Barça. Se trata de hacer felices a los que te rodean para completarte. Seguro que he cambiado en pequeños detalles porque maduro, crezco y me desarrollo como persona. Eso le pasa a todo el mundo, sea cual sea la edad. Pero, más o menos, soy el mismo. Tengo la misma novia, el mismo hermano, los mismos padres que me echan la bronca si hago alguna cosa mal, como la de la semana anterior por llegar tarde a una cena... Y en lo deportivo, por supuesto, me siento realizado, orgulloso de mi carrera. He tenido además la suerte de jugar en equipos campeones y eso se traduce en títulos.

P. A sus 23 años, ya lo ha ganado todo.
R. No; todo, no. Me falta la Eurocopa. Y la quiero. Cuando ganas, disfrutas del triunfo y te contagias de la felicidad de todo el mundo, no puedes parar. La victoria es un vicio muy goloso. Y yo soy un ganador. Ahora disputamos cuatro títulos con el Barça y arranca la fase clasificatoria para la próxima Eurocopa.

P. ¿No se pierde el gusto por la competición?
R. Al revés. Me divierto como un niño cuando gano a un amigo una partida de ping-pong y me enfado a más no poder cuando alguien me derrota al parchís. Es cierto que no es lo mismo una pachanga en el jardín que ganar en Sudáfrica la Copa del Mundo, pero en la competición deportiva solo existe ganar o perder. Y no soy tan tonto para escoger lo segundo.

P. Incluso quiere ganar este amistoso ante México, ¿no?
R. Claro. Sé que se ha montado cierto revuelo porque nos han citado sin pasar por el Barcelona. Yo no creo que la federación sea estricta, sino que vela por sus intereses. Todos lo hacen. Esto es un compromiso de la selección y es normal que en México quieran ver a los campeones. Por ese mismo motivo tenemos que ir al partido y salir a ganar. Por otro lado, también entiendo que el Barça se mosquee. Tenemos la ida de la Supercopa tres días después de jugar en México y no llegaremos al partido. Espero estar para la vuelta. Es un título.

P. ¿La Liga se volverá a decidir entre el Barcelona y el Madrid?
R. Sobre el papel, sí. Pero nunca se sabe lo que puede pasar y ahora no podemos perder la humildad. El Madrid tiene a Mourinho, otro ganador, pero con un estilo diferente. Es un técnico que sabe sacar jugo de sus futbolistas, que tiene muchos recursos tácticos, no solo defensivos, y que por donde pasa arrasa. Es un entrenador que no hace las cosas al azar. Estudia todos los pasos para asegurarse las victorias.

P. ¿Le gustan sus fichajes?
R. Di María es rápido y les dará profundidad en el juego, Pedro León es un futbolista completo. Tiene regate, toque, disparo y gol. Canales apunta muy alto. Y Khedira ofrece estabilidad. Pero el Barça defiende el título. Nosotros seguimos con la misma base y hemos incorporado a Adriano, que dobla muchas posiciones, y Villa, que da mucho gol. El que no ha llegado es Cesc. Bueno, es una auténtica pena porque es un jugador que puede aportar mucho al equipo, que encajaría a la perfección porque es de los nuestros. Quizá el año que viene...

P. ¿Le han restado competencia sin Márquez ni Chigrinski?
R. No lo sé. También están los del filial que empujan con fuerza. Chigri es un chaval encantador que ya hablaba castellano y habría triunfado porque tenía muy buenas cualidades. Le faltaba este año... Y el currículo de Márquez habla por sí solo. Tengo ganas de verle en el Azteca para darle un fuerte abrazo.

P. Y de ganarle con la selección, ¿no?
R. Sí. Nuestro equipo es de los mejores. Pero eso no es garantía de nada. Ya hemos hablado muchas veces de que el ejemplo es Francia. Ellos ganaron el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000. Luego, se fundieron. No puede pasarnos lo mismo. Hay que seguir ganando.

Más fotos del entrenamiento de ayer















Primer y único entrenamiento de la Selección

La selección española de fútbol ha realizado su primer entrenamiento en el estadio Azteca de la capital mexicana donde mañana se enfrentará en partido amistoso ante México. El primer entrenamiento del equipo campeón del mundo ha sido una especie de espectáculo privado para unos 250 invitados de empresas que auspician a la selección mexicana.



martes, 10 de agosto de 2010

Llegada de Piqué al aeropuerto







La Selección Española llega a México tras 12.h de vuelo

La selección española de fútbol ya se encuentra en la capital mexicana donde este miércoles se enfrentará a México en un amistoso con motivo de las fiestas del bicentenario de la Independencia y la Revolución mexicanas. El equipo que dirige Vicente del Bosque llegó al aeropuerto de Ciudad de México, tras un viaje de 12 horas, a las 22:30 horas (03:30 GMT) y desde allí se desplazó en autobús a un hotel que está situado en las cercanías del estadio Azteca, donde se disputará el encuentro. Decenas de personas se congregaron en el aeropuerto para intentar estar cerca de los campeones del mundo, al igual que ocurrió a su llegada al hotel.

El equipo que dirige Vicente del Bosque realizará un único entrenamiento antes del partido amistoso. La policía de la capital mexicana anunció el despliegue de 3.500 policías y 490 vehículos para vigilar el desarrollo del amistoso entre México y España, este miércoles.

Más fotos de Piqué en Grecia






Piqué: "Tranquilo Cesc, te esperamos en el Barça"


No sólo Cesc Fàbregas hizo todo lo que estaba en sus manos e incluso más para fichar por el Barça. Sus compañeros de selección que ya visten la camiseta blaugrana no dejaron pasar ni una sola oportunidad a lo largo del verano para aportar su granito de arena con el objetivo común de certificar un fichaje que finalmente ha acabado frustrándose. Xavi, Busquets, Piqué, Puyol, Valdés, Villa, Pedro o Iniesta (no estará mañana en el Azteca de México) aprovecharon cada rueda de prensa y cada zona mixta para dar su aprobación y bendecir la llegada del centrocampista del Arsenal.

Sin embargo, todo acabó tras una reunión entre Cesc y su técnico Arsène Wenger, en la que pudo comprobar personalmente que los ‘gunners’ no tenían ninguna intención de aceptar las ofertas que llegasen desde Barcelona, fueran mejores o peores, más o menos suculentas económicamente. De hecho, el técnico francés se ha cansado de asegurar que no daría su aprobación a la venta de Cesc “ni por cien millones”... Está todo dicho.

El presente del jugador del Maresme no es blaugrana ni lo será al menos durante esta temporada, pero lo acabará siendo. Lo reconoce él y lo confirman los futbolistas del Barça que ayer viajaron con la selección española hasta México y que volvieron a coincidir con él. “Es un hasta luego”, aseguraba Gerard Piqué.

La plantilla que dirige Pep Guardiola, con el de Santpedor al frente, es un equipo potente, pero el técnico tiene muy claro que con la incorporación de Cesc lo habría sido todavía más.

El de Arenys llegó ayer en solitario al hotel de concentración del combinado de Vicente del Bosque en Madrid procedente de Londres. Los últimos en incorporarse a la expedición fueron precisamente los siete internacionales del Barça (Carles Puyol, Gerard Piqué, Pedro Rodríguez, Sergio Busquets, Víctor Valdés, Xavi Hernández y David Villa).

Aunque ya se habían comunicado en repetidas ocasiones vía ‘sms’, ayer mismo algunos de ellos volvieron a reiterar al centrocampista del Arsenal que esperan compartir vestuario con él de cara a la próxima temporada, que su futuro pasa inexorablemente por el Camp Nou y que sigue siendo joven para cumplir su sueño y disfrutarlo durante muchas campañas.

Ayer fue una nueva demostración del cariño que le profesan todos los internacionales blaugrana, que lo esperan con los brazos abiertos. “Todos queríamos que viniera... sabemos que algún día será nuestro compañero”, mantiene Piqué, quien protagonizó junto a Puyol la anécdota en la celebración tras la conquista del Mundial, cuando le pusieron la camiseta del Barça.

De momento, deberán serlo tan sólo en la selección española, con la que viajaron ayer hacia México, donde el miércoles disputan un amistoso ante el ‘Tri’. Se trata de un compromiso de la Federación Española, que participará en la celebración del Bicentenario de la Independencia de México. En el estadio Azteca, Cesc podrá disfrutar una vez más del juego de los blaugrana, aunque una vez acabado el partido deberá regresar a Londres para incorporarse a la disciplina del Arsenal, club en el que jugará todo la temporada a la espera de concretar su fichaje por el Barça. El de Arenys ya espera impaciente el 1 de julio de 2011.